Iba de prisa, muy de prisa
caminaba, a veces volaba...
Mucho caminé, y no hubo sendero,
volé y volé y no hallé cielo.
Reposé cansada.
Bendito momento!
Llegaste,
mis pies heridos y mis alas rotas sanaste,
entonces lo intenté de nuevo,
ahora mi sendero y mi cielo, eran tu.
PAAGUMA - 28 de Noviembre de 2006, Barranquilla
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